¿Sudas o te enfrías?

La sudoración es un mecanismo natural que sirve para enfriar nuestro cuerpo cuando se esta expuesto a altas temperaturas ambientales, exposición prolongada al sol o cuando se realiza alguna actividad física. En el sudor perdemos agua y sales minerales.

Este mecanismo de enfriamiento se conoce como termólisis. Cuanto más calor produce una persona, más calor tiene que disiparse. En la mayoría de las personas el entrenamiento físico y la exposición continua al calor produce un aumento de la cantidad de sudor excretado disminuyendo notablemente el agua en el cuerpo provocando estrés por calor. El estrés por calor produce un aumento de la frecuencia cardíaca y la temperatura interna del organismo. La frecuencia cardíaca máxima y / o una temperatura interna de unos 40° C establecen el límite fisiológico absoluto de la capacidad física para el trabajo en un ambiente caluroso (Nielsen 1994).

Con una intensidad de trabajo leve o moderada, la temperatura interna del organismo aumentará aproximadamente un 1 grado centígrado cada 15 min si no existe un medio
eficaz de disipar el calor. Sin sudoración, la temperatura corporal aumentaría a un ritmo aproximado de 1°C cada 6 o 7 min. (Gisolfi y Wenger 1984).

Por otra parte, cuando se realiza un trabajo intenso y se produce una sudoración abundante, la pérdida de calor por evaporación puede también verse limitada por la capacidad del organismo para producir sudor (como máximo entre 1 y 2 l / h) para lo cual el consumo de líquidos vuelve a ser de vital importancia.